Según Herrera Luque: "Una historia vergonzosa"

AUTOR: Debemos cuidar nuestros héroes, no sólo por justificado reconocimiento a sus desvelos, sino por su acción ejemplarizante. En todos nuestros actos hay un trasfondo egoísta. El héroe no escapa a esta casualidad. Sólo que en medio de la ruindad general es poco, muy poco lo que pide: vivir en el recuerdo de las generaciones venideras. En Venezuela, país regido por la fuerza, los bizarros sacrificios de innumerables héroes han sido olvidados, tergiversados o reducidos a su más mínima expresión por los triunfadores contra los cuales insurgieron, y que al fin y al cabo escribieron la historia. ¿Cuántos venezolanos que sufrieron cárceles y persecuciones durante las diversas dictaduras, y en especial en la de Juan Vicente Gómez, yacen olvidados, aun por sus propios nietos? Si en otras latitudes se afirma, “El crimen no paga” entre nosotros lo que dice esta abuela, esposa y madre de olvidados perseguidos, se ha convertido en lema de la sabiduría popular:
VOZ DE VIEJA: ¿Adónde vas, José Manuel, con esa pistola?
VOZ JUVENIL: A derrocar al tirano, abuela. Voy a cumplir con mi deber.
VOZ DE VIEJA: (Muy alterada y gimiendo) ¡Ay, mijito! ¿Tú también vas a seguir los pasos de tu padre y de tu abuelo, que además de podrirse en la cárcel nos dejaron en la miseria, para que nadie, ni sus propios hijos les dediquen un recuerdo? Déjate de zoquetadas que si está de Dios que tumben al tirano, serán otros y no tú los que se beneficien.
VOZ JUVENIL: ¿Pero abuela.... y la patria?
VOZ DE VIEJA: ¿Qué patria ni qué ocho cuartos? A este país no lo compone nadie y menos los muchachitos como tú. Váyase inmediatamente a estudiar para que se gradúe y gane bastante plata para que nos saque de abajo. Piensa mijito con la cabeza y déjate de locuras que no conducen a nada. En Venezuela lo único que vale es la plata que tengas...
NARRADOR I: Entre nosotros, los quijotes están expuestos al escarnio. Es la forma como el hombre mayoritario se resguarda contra la culpabilidad de no seguir su ejemplo. A finales del siglo pasado, uno de nuestros más ilustres intelectuales que luego de largas luchas por la justicia terminó capitulando y arrastrándose ante el déspota de turno, así le respondió a uno de sus discípulos cuando éste le increpó airado en medio de una selecta concurrencia:
VOZ JUVENIL: Dígame una cosa, doctor: ¿por qué se prostituye?
VOZ MADURA: Para que no se prostituyan mis hijas... (Risa general de los presentes)
VOZ I: ¡Qué chispa la de mi doctor!
VOZ 2: Le dio por la misma oreja al zoquete ése...
NARRADOR 2: En este mismo tono de cómplice regocijo lo decían o todavía lo dicen los libros de historia de Venezuela a la hora de comentar el heroico reclamo que Fermín Toro le hizo a sus colegas del Congreso aquel trágico 24 de enero de 1848, en que las tropas del presidente José Tadeo Monagas entraron a saco en el sagrado recinto y comenzaron a disparar contra los diputados y senadores. (Ruido de gente en armas, disparos de fusil, gente que huye, gritos de muerte, vivas a Monagas, mueras a los rebeldes.)
NARRADOR I: Los congresantes, aterrorizados por aquella horda de asesinos, trataban de escapar, saltando por las ventanas, trepando por las escaleras. Dentro de la confusión general se impuso la voz de Fermín Toro:
FERMÍN TORO: ¡Deténganse, diputados y senadores de Venezuela! No huyamos como cobardes. Si hemos de morir ante los desmanes del déspota, que sea como romanos. Que cada quien se quede en su sitio.
NATTADOR I: Ya las palabras de Fermín Toro lograban su efecto paralizante sobre congresantes y asesinos cuando la voz criolla y burlona, que correspondían al diputado Palacio Fajardo, se hizo sentir:
PALACIO FAJARDO: ¡Barajo, tercio y parada! ¡Yo soy del Mijagual y llanero no muere enchiquerado! ¡A correr se ha dicho y sálvese quien pueda!
NARADOR 2: A las palabras de Palacio Fajardo se reinició la estampida con el diputado del Mijagual a la cabeza. Los textos de historia o los encargados de enseñarla, al llegar a este vergonzoso capítulo, celebran sin reserva su aguda sinvergüenzura, dando a entender que era la justa respuesta ante la ingenuidad romántica de uno de los venezolanos más sabios, rectos y ejemplares nacidos en este suelo.
NARRADOR: Los que ocupan cargos públicos de tal representatividad olvidan que la muerte y el peligro son sus eternos compañeros.
NARADOR 2: Alguien dijo en cierta ocasión que la mejor tumba de un rey es su trono. Hay ciertos momentos en que los dignatarios están obligados a sacrificar todo, incluso sus vidas, como intentara hacerlo Fermín Toro.
NARRADOR I: Los que son capaces de tamaños sacrificios son los que merecen el nombre de héroes, y es a ellos hacia quienes se vuelven las generaciones en busca de inspiración cuando llegan las horas cruciales.
AUTOR: A partir de aquel fatídico día, el respeto por las instituciones que se había tenido en la naciente República por dieciocho años, comenzó a agrietarse. Monagas fue el primer dictador frontal que tuvo Venezuela. ¿No hubiese sido preferible para la salud del país que los congresantes de 1848 hubiesen muerto como romanos? Yo estoy seguro de que sí.
La mejor educación es el ejemplo. ¿Cuántas veces los representantes de la autoridad legítimamente constituida se han visto atropellados en este siglo y medio que data desde aquel día? La respuesta que siempre he oído a los culpables cuando se les echa en cara su ausencia de coraje y dignidad es respondernos sanchopancinamente: ¿Y qué querían ustedes que yo hiciera? ¿Dejarme matar como un pistolo? Y como para darle más fuerza a su argumentación nos repiten lo que tantas veces hemos oído sobre la vez aquella en que Monagas hizo esto y aquello... y lo que sabiamente le respondió Palacio Fajardo al iluso Fermín Toro. ¿No creen ustedes que ha llegado la hora de ponerle a esta triste historia el trasfondo adecuado o por lo menos dejar de contarla? Puede que sí, pero lo veo difícil: en los cenáculos políticos los llaneros de Mijagual son mayoría abrumadora.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Déjanos tus comentarios, preguntas y críticas.

Temas Relacionados:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Libro "Una Conversación Final"

 

Según Herrera Luque

Libros de Herrera Luque

Entendiendo la Historia

 

Página web realizada por Blogarizate
. Con la tecnología de Blogger.

Galería de imagenes

 

Blog Archive